Padecimientos
Ansiedad
Ansiedad manifesta o una manifestación abierta de un mecanismo de defensa (como una fobia) o ambos. No limitado a un trastorno de ajuste. Síntomas somáticos referibles al sistema nervioso autónomo o a un sistema de órganos específico (por ejemplo, disnea, palpitaciones, parestesias). No resulta de trastornos físicos, estados psiquiátricos (esquizofrenia) o de fármacos (cafeína).
La ansiedad es una reacción a un peligro real o imaginario. Es ubicua y puede ser un síntoma pasajero o un estado crónico debilitado. Los trastornos de ansiedad pueden reflejar el resultado de un intento de mala adaptación para resolver conflictos internos, que suelen incluir problemas de la niñez no resueltos como dependencia, inseguridad, hostilidad, necesidad excesiva de afecto, preocupaciones sobre la intimidad de impulsos muy intensos de poder y control.
Los principales componentes de la ansiedad son psicológicos (tensión, temores, dificultad de concentración, aprehensión) y somáticos (taquicardia, hiperventilación, temblor, sudación). En las molestias de múltiples sistemas pueden participar otros sistemas de órganos (por ejemplo, gastrointestinales). Son comunes la fatiga y los trastornos del sueño. Los síntomas simpaticomimétricos de ansiedad son una respuesta a un estado del sistema nervioso central y un refuerzo de mayor ansiedad. La ansiedad puede tornarse en autogeneradora ya que los síntomas refuerzan la reacción, originando una espiral.
La ansiedad resultante se maneja en diferentes formas. Puede flotar libremente, originando ataques agudos de ansiedad, que en ocasiones se hacen crónicos. Cuando funciona uno o varios mecanismos de defensa, las consecuencias son problemas bien conocidos, como fobias, reacciones de conversión, estados disociativos, obsesiones y compulsiones. La falta de estructura es un factor contribuyente, como se observa en las personas que tienen "neurosis de domingo". Actúan bien durante la semana con un programa de trabajo planeado pero no pueden tolerar el fin de semana sin estructura alguna. Las actividades de tiempo planeado tienden a implicar ansiedad y muchas personas tienen mayores dificultades cuando ello se pierde, como en el retiro.
Algunos piensan que diversas manifestaciones de ansiedad no resultan de conductas inconscientes, sino que son "hábitos", es decir, patrones persistentes de conducta no adoptativa adquiridos por aprendizaje.
Los "hábitos" que no son adoptativos, son medios no satisfactorios para tratar con los problemas de la vida, y de ahí la ansiedad resultante. Se busca ayuda sólo cuando la ansiedad se torna muy penosa. Los factores exógenos, como los estimulantes (por ejemplo, la cafeína), deben considerarse como factores causales o contribuyentes.